Publicada el 11 de diciembre de 2016 | Comments

Las Claves: Tenelo, no lo quiero

River regaló un clásico increíble y fue derrotado 4 a 2 por Boca en el Monumental.

Tenelo, no lo quiero:  Casi como si hubiera sido un pacto secreto, River regaló un partido increíble. Desde jugadas en las que perdieron goles hechos hasta retrasarse en el campo para dejar jugar a Boca Juniors, pasando claro por deficiencias incomprensibles de los defensores millonarios, hasta Jonathan Maidana y Augusto Batalla (figuras indiscutibles en este River) tuvieron errores demasiado graves que terminaron en goles rivales. El millonario tuvo todo para ganar este encuentro, pero lo perdió. Se encontró con mil chances para humillar y dejar por el piso a su eterno rival. Así y todo, no pudo contra su genio, al igual que todo el año no supo mantener la diferencia y regaló el clásico.

Cambios incomprensibles: En cada manual del fútbol se puede encontrar que si un jugador es amo y señor del verde césped debe ser dejado en la cancha hasta las últimas consecuencias. Vaya uno a saber si fue por cansancio, por cuidarlo o un mero hecho táctico que Marcelo Gallardo decidió cambiar a Andrés D’alessandro y ahí River dejó de mostrar todo el juego que venía elaborando. Para colmo, terminó completando el combo al sacar a Sebastián Driussi y luego poner a Rodrigo Mora.

Todas al 22: “El 90 por ciento de los jugadores en primera división no sabe jugar al fútbol, saber verdaderamente de esto es algo para algunos elegidos”, es una certera frase de César Luis Menotti. Afortunadamente River tiene a uno de esos contados tipos que entiende a la perfección todo lo que ocurre dentro de las líneas de cal. Andrés D’Alessandro fue el hombre clave en la remontada millonaria al ser el dueño de la mitad de cancha y participar activamente en cada ataque del conjunto de Marcelo Gallardo. De hecho, con su cambio se pierde un partido increíble. Todo parece estar encaminado a una salida del cabezón. Dios no quiera, que desde arriba el mandamás pase alguna vez por Nuñez y hable con Andrés, que le cuente y explique que sin él River no tiene absolutamente nada.

Un solo jugador: Si, tan simple como eso. Solamente un hombre tenía Boca para poder ganar este partido. Carlos Tévez hoy fue todo lo que necesitó el Xeneize para dar vuelta un encuentro a la medida de River. Leonardo Ponzio no pudo marcar en ningún momento al 10 rival que se movió con plena comodidad por todo el Monumental, además de participar de forma activa en tres de los cuatro goles del conjunto de Guillermo Barros Schelotto.

Flojo Sector izquierdo: Innumerables fueron las deficiencias mostradas por el sector izquierdo de la defensa millonaria. Desde un desordenado Arturo Mina que no le alcanzó con tener grosero error en el gol de Walter Bou, sino que también quedó varias veces en evidencia por deficiencias tanto en el marcaje como en la ubicación. Otro que tampoco supo hacer pie, fue el joven lateral izquierdo Luis Olivera, que le costó marcar cada vez que un jugador rival se tiraba sobre su lado.

 

 

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