Publicada el 24 de noviembre de 2017 | Comments

Entrevista Exclusiva: Leonardo Barujel, el candidato que quiere “ganar la minoría”

El País Menos Algunos tuvo la chance de sentarse a solas con uno de los aspirantes a ocupar el sillón de Rodolfo D’onofrio en River. Pasá y leé sus pensamientos y propuestas. 

Son las diez de la mañana de un martes en la histórica confitería ‘La Máquina’, en pleno corazón del Monumental. A esa hora y en ese lugar está pactada una charla mano a mano y sin cassette entre El País Menos Algunos y Leonardo Barujel, uno de los cuatro candidatos a presidir River a partir del 3 de diciembre. Pese a que es temprano y por tratarse de un día de semana hay poca gente recorriendo los pasillos del club, esos pocos se toman un minuto para saludar a quien en apenas un rato será exprimido durante una hora reloj por este periodista. Es que Barujel comenzó hace 27 años sus primeros pasos como dirigente del club. Los pasillos del Monumental bien podrían asimilarse al patio de su casa, como dijo Riquelme alguna vez de la Bombonera. De perfil bajo, pocas apariciones en los medios, vestido de traje y anteojos negros, Barujel se abre a fondo en la nota con EPMA para contarle al hincha por qué debería votarlo el 3 de diciembre. Aunque, como todos sabemos, su pelea será por el segundo puesto. “Es una elección atipica esta, ya se sabe quién ganó, el oficialismo tiene un gran consenso, por eso no hay un clima político, fíjate que en otras oportunidades ya haría un par de meses que estaría el clima más activo y no pasa nada. Creo que nosotros fuimos los primeros en hacer un poco de instalación del tema en el mundo Riverplatense” dice apenas le da el primer sorbo al café y El País Menos Algunos prende el grabador. A lo largo de los 62 minutos clavados que dura la charla, Barujel se muestra como un tipo transparente y sincero, de esos que no tienen problema en reconocer el éxito de quienes van a enfrentar. Critica el actual rol de la oposición, se fastidia cuando la gente lo encasilla solamente como “asesor de Aguilar”, cuestiona la gestión actual a nivel social, no en lo deportivo, y hasta siembra dudas de qué pasó con el dinero del pase de Alario. Además, cuenta qué propone hacer con El Monumental, que nos queda chico, y aborda el siempre polémico Tu Lugar En El Monumental. ¿Qué puede y quiere darle Leonardo Barujel a River este 3 de diciembre? El País Menos Algunos preguntó todo. Y él, claro, respondió.

– Llama atención el “slogan”, esto de “ganar la minoría”.

Esta bueno que sorprenda que porque entonces logramos el objetivo. El ejercicio del poder no es bueno ni para el que lo ejerce, me parece que más allá de un consenso que puede haber en la gestión que hay, que ha tenido éxitos deportivos importantísimos. Nosotros tratamos de que exista en la mesa de la comisión directiva la presencia de otras ideas complementarias de las que tiene el que ejerce este gobierno, no contradictorias, complementarias. Nuestra propuesta es constructiva, lo que está bien hay que apoyarlo y lo que pueda ser mejorado hay que plantear hacerlo y algunas cosas que no vienen a la mesa, que no se discuten o que no se tratan porque evidentemente a todos no se nos ocurren las mismas cosas. Es importante llevarlas a la mesa a debatir. Siempre hay cosas que discutir, siempre. Yo te puedo decir las cosas que me parece que en la gestión D´onofrio se han debilitado o fracasado en algunos temas, me parece que “Tu lugar en el monumental”. Me parece que ese es un punto donde esta gestión, seguramente con buena fe, pero no ha logrado encontrarle la vuelta a la cosa. Y por otro lado, más allá de la buena fe hay una diferencia ideológica que tenemos nosotros, creemos que en realidad River tiene que encontrar alguna manera de sustituir los recursos de la venta de entradas para poder liberar lugar a los socios, para satisfacer la necesidad del socio que es el dueño de River.

– Hace tiempo, el socio venía con el carnet y pasaba a todos lados, salvo San Martín y Belgrano bajas.

Pasa por un tema ideológico. Cuando vos tenes que gestionar una institución, cualquiera fuera, lo que tiene que pensar el que gestiona es que es lo que quieren los dueños de tu institución. Por ejemplo, si pensas en Coca Cola, vas a ver ¿Qué hace el presidente o el director? Dicen “bueno los dueños son los accionistas y ¿Qué quieren? Ganar plata”. Entonces la compañía es gestionada para tener dividendos para los dueños. Y cuando venís al mundo del fútbol tenes que pensar ¿Quién es el dueño? Por ejemplo del PSG es un jeque árabe ¿Ellos quieren ganar plata? No. El tipo quiere trascender. Entonces el club se gestiona en ese sentido. Y en River ¿Quiénes son los dueños? Los dueños son los socios y ¿Qué quieren ellos? Tres cosas: Que el equipo salga campeón, que sea competitivo. Ir a ver a su equipo y practicar sus actividades sociales, culturales y deportivas de una manera razonable. Me parece que la gestión actual del gobierno ha hecho muy bien los deberes en la primera de estas tres cosas (resultados deportivos). La suerte se acompaña de gestión y no se le puede quitar gestión porque me parece que sería injusto. Pero me parece que en los otros puntos es donde está la falencia y es donde nosotros queremos representar al socio de River y llevar adelante estas ideas en algún ciclo lectivo.

–  ¿Cómo se hace para eliminar, transformar o evolucionar el abono?

El sistema actual lo que haces es priorizar el ingreso. Lo que hace River es decir “yo puedo tener un recurso de ingreso por venta de entradas que es muy grande”. Entonces para poder sustituir esto, lo único que tenes que hacer es encontrar recursos alternativos que sustituyan esos. Por ejemplo, el ponerle un nombre al estadio, que nosotros hemos resistido en este tiempo. Pero si vos le explicás al socio que poniéndole el nombre entra una cantidad de recursos que te permiten liberar lugares para poder asistir a la cancha, yo creo que lo comprendería. Los que tenemos algunos años como yo, también en su momento cuestionamos la publicidad en la camiseta nos parecía todo un tema, y en el mundo se impuso. Insisto con lo ideológico, el tema es darse cuenta de que es lo que quiere el socio, si el socio es el dueño y quiere venir a la cancha tengo que darle de alguna manera lo que quiera el socio. Él no quiere ganar plata, no es un objetivo de River ganar plata. Entonces, yo tengo que tener recursos para que el equipo salga campeón, y recursos para que el socio pueda practicar sus actividades.

– ¿Cuál sería el problema de las actividades del club?

El primer tema a resolver es que hoy tenemos una cuota cara del club y además casi todas las actividades están aranceladas, aparte de lo que vos pagas tenes que pagar un plus. Si vos pagas una cuota alta no tendrías que pagar ningún tipo de arancel sobre ninguna actividad. En cuanto al por qué se practican menos actividades probablemente porque no se le destinen los recursos. Para que la gente esté cómoda y quiera venir se requieren que tengan comodidades, que estén mantenidas, que haya profesores.

– ¿Esto se dejó en segundo o tercer plano?

Absolutamente. La visión que se ha tenido hasta ahora es una de productividad, de decir, si no da dinero no es muy importante darle gestión. Lo que pasa es que no es así, entonces esto hay que cambiarlo.

– ¿Esto pasa porque viene gente del ámbito empresarial a gestionar el club?

Me parece que eso no es un condicionante. La cuestión es la visión que uno pueda tener acerca de cómo administrar una cosa. Si vos no interpretas lo que quiere el dueño de la institución de la que vos administras, ahí es donde podes errar en algún factor. D´onofrio viene de la actividad empresarial, es un universitario, un hombre educado, tiene sus virtudes y ha hecho algunas cosas que están muy bien como el fútbol y cómo ha manejado la situación institucional de River que en estos últimos 4 años no ha tenido ninguna situación de crisis. Veníamos de gobiernos anteriores que tenían situaciones de crisis que estallaban con la barra o con la economía o con el fútbol y la verdad que esto no ha ocurrido. Ninguno de nosotros, los que participamos de la política de River somos los fundadores, entonces ¿Qué es lo que tenemos que hacer? Tenemos que construir sobre lo bueno que hicieron los otros, poner un ladrillo arriba del otro y así hacer la pared más alta, si hay uno torcido lo pones y si falta alguno también pero no derrumbar lo que hicieron los anteriores. Nosotros por eso planteamos esto de “Ganar la minoría”, para nosotros el concepto es minoría no oposición.

– ¿Cómo es el tema de los cargos? ¿Cuántos vocales pueden ganar?

River es el único club de la Argentina que tiene representación de la minoría en la comisión directiva Tiene 22 vocales titulares en la comisión directiva de los cuales 17 van por la mayoría, el que sale primero, y 5 por la minoría, el que sale segundo.

– ¿Y esos 5 están en condiciones de controlar algo o no?

Por supuesto. Justamente la presencia de la minoría en la comisión directiva la primer función que tiene es la de controlar. Para aprobar algunas cosas se necesita la mayoría como en todos lados. Además hay vocales suplentes y también hay fiscalizadores (comisión normalizadora), por la cual vos podes ejercer la función de controlar. ¿Qué significa? Que tenes acceso a la información, que participas de los debates, que tenes voz para plantear las diferencias que encontrás, para hacerlas saber puertas afuera también. Si vos sos razonable en lo que propones, si marcás defectos y decís: “Si vas por este camino te vas a encontrar con esta pared”, quien está gobernando te escucha. Uno no puede asumir que va a gobernar de mala fe, que hace las cosas para que le vaya mal. El que gobierna me imagino que debe pensar que hace las cosas bien o quiere hacerlas bien. Si no proponés, el oficialismo va a pensar que lo único que haces es obstruir, me parece que esto es una gran diferencia en la propuesta que tiene que hacer el que va a ocupar este lugar.

-Entonces, ¿ese es el rol del Cassellismo?

Yo creo que sí, que el rol del que ha ejercido la oposición en los últimos tiempos ha sido el de oponerse. 

– ¿Quién es Leonardo Barujel y hace cuánto que camina estos pasillos?

-Hace 27 años que empecé mi carrera como dirigente de River y llegué acá por el interés que me genera esta pasión. Yo me arrimé a una agrupación, nos tocó ganar una elección y empecé a trabajar en la vida del club, cuando Alfredo Davicce gana en el ’89. Pasé por un montón de áreas de River; yo empecé con fútbol 5, que ahora se llama futsal, después pasé a básquet, fútbol interno, instituto de River como asesor, departamento médico, fútbol amateur durante cuatro años, estuve en filiales. Persistí por un montón de áreas del club, eso es lo que me permite conocerlo mucho. Me arrimé por esto de la pasión que te genera. River es una pasión que uno no controla, como la mayoría de las pasiones. Entonces me parecía bueno participar de la gestión de mi club, que es el que yo quiero. Así empecé y, así hace 27 años que estoy. 

– ¿Qué cargo tuviste en la gestión de José María Aguilar?

-Yo fui vocal titular de la comisión directiva por parte del oficialismo. 

-¿Y qué reflexión haces de ese periodo? 

-La gestión de Aguilar tuvo dos períodos. Un primer mandato, que te diría que fue exitoso. River salió campeón varias veces, no tuvo grandes inconvenientes y de hecho, se presentó a la reelección y ganó cómodamente. Eso quiere decir que la gente estaba contenta. Yo en la primer gestión de Aguilar estaba adentro del club pero no tenía ningún cargo, en esa etapa colaboré desde otro lado en River. Yo justo en esa época fundé el foro riverplatense, una asociación que no tiene que ver con la política, es una asociación civil, cuyo objetivo era tratar de encontrar un lugar en donde la gente de River pudiera debatir para aportar ideas hacia quienes gobiernan, cualquiera fuera el gobierno que estuviera. Logramos en esa época hacer un debate de todos los ex presidentes de River que se juntaran en la misma mesa para debatir algunos temas de estos que son trascendentes, que no son puntuales y que tienen que ver con la historia y el futuro de River, con la visiones de tipos que les tocó conducir el club en alguna parte de su vida. Y Aguilar los recibió. El segundo mandato de Aguilar a partir de los seis meses empezó a tener situaciones de crisis de distinta naturaleza. Yo estaba adentro, era miembro de la Comisión Directiva y era Coordinador de la mesa Directiva y tratamos de solucionarlo. Pero fue un gobierno que no pudo esa segunda gestión controlar las distintas situaciones de crisis que ocurrieron en los últimos tiempos. Tuvo problemas con la barra, había problemas económicos y evidentemente la gestión fue mala, no tuvo resultados. Yo trabajé bastante fuerte para tratar de acomodarlo, pero no logré que fueran escuchadas mucho mis ideas.

– En varias notas te presentan como “asesor de Aguilar” y eso indudablemente es una connotación negativa. Por eso, está bueno que aclares vos para que el socio sepa cuál fue tu rol realmente en esa comisión directiva, que le hizo mucho daño a River.

El tema es así: en cualquier gestión, hay un montón de gente que participa. Hay un líder y después distintas áreas que van trabajando y aportando lo que pueden. Vos podes ser responsable de las cosas que realizás y después aportas de alguna manera ideas en el debate general de las cosas. En la gestión de Aguilar, yo estuve los primeros tres años. En el último año por disidencias en la manera de conducir me alejé del bloque oficialista. Yo hacía las cosas que estaban en mi área y la gente que ha trabajado conmigo, hasta el propio D’Onofrio se acercó al departamento médico. En aquel momento él era vocal por la lista de la minoría y participaba porque Aguilar lo había invitado a participar de distintas comisiones para colaborar. Una de las comisiones a las que vino era la del departamento médico, que era una de las cuales en ese momento yo estaba gestionando. Rodolfose arrimó y dijo “que bien se trabaja acá”. Esa fue una de las palabras del presidente actual. Vos trabajas en tu área, en las que he trabajado he recibido siempre buena respuesta de los socios. En cuanto al panorama en general lo que ocurre, por la manera que yo tengo de trabajar, nos reuníamos en grupo, y cuando veo alguna cosa que está mal, planteo que está mal. Además no solo digo que está mal sino que digo “bueno, me parece que tenemos que hacerlo de esta manera”. Porque si no es muy fácil decir que algo está mal si vos no pones una opción.

-¿Por ejemplo? ¿Qué estaba mal? ¿Cómo propusiste resolverlo?

El tema de la seguridad, el tema de la barra por ejemplo.

¿Cuando se agarraron a tiros?

Yo previo a que ocurriera eso, lo sentí porque camino en los pasillos del club…

-¿Se olía?

Claro, exactamente. Entonces me acuerdo que le presenté al presidente un escrito que decía que había una situación de irregularidad en gente que está viniendo al club, que eran estos barras. Yo tengo una concepción bien definida, para mí los barrabravas no son hinchas de ningún club, para mí son delincuentes. Me parece que Aguilar, quizás por buena fe no lo sé (porque lo había hecho antes cuando yo no estuve) había hecho antes la política de la inserción, como que los quería incorporar. Entonces yo le dije que para mí hay una extorsión que se percibe, que está mal, que va a finalizar en una situación de crisis, y le propuse tomar una serie de medidas, que eran aislarlos, expulsarlos del club a todos aquellos que seguridad entendiera que no correspondía. Siempre lo que yo realizo, cuando no me gusta algo, es plantear que no me gusta, y plantear una serie de medidas alternativas, no doscientas sino cinco o seis medidas. Aclarando siempre que las medidas que yo propongo no sean medidas excluyentes. Las propongo para que sean motivo de debate. Capaz que no son las mías las mejores, pero que sirvan como puntapié iniciales. En este tema, como en varios otros no fui escuchado y por eso en el último año me separé del bloque oficialista de aquel momento. Pero uno participa desde distintos lugares. Me tocó participar en la gestión de Aguilar e hice lo que pude. También me tocó participar en la de Pintado e hice lo que pude y en la de Davicce e hice lo que pude. Vos en la historia participas de un montón de gestiones.

-Hay gestiones y gestiones. La de Aguilar creo que manchó hasta al utilero del club. ¿Vos te sentís manchado por esa gestión?

– No, yo no me siento manchado. Quien piense de esa manera, tendrá derecho a pensar lo que le parezca. Yo creo que uno tiene que tener un criterio amplio y escuchar y conocer la trayectoria. Si vos preguntás en River por mí, vas a encontrar que yo soy una persona respetada por los socios, respetada por mi honorabilidad. Nadie jamás me ha acusado de un acto irregular porque no ha habido. Además, si yo tengo que buscar una palabra que me identifique es el compromiso. Soy una persona que cuando decido hacer una actividad me comprometo, y le dedico trabajo, esfuerzo y tiempo. Si no, no lo hago, me quedo en mi casa. Y en River esto implica dejar de lado tiempo de trabajo y el tiempo de la familia. Porque la verdad es que si vos te querés dedicar a esto tenés que venir y presentarte y trabajar. Lleva mucho trabajo y es lo que yo he hecho en toda mi trayectoria como dirigente. Yo me siento, hablo y explico cuáles son mis ideas, y cuento cuáles son mis proyectos y cuentos cuál es mi historia y digo que estuve en distintos lugares, que estuve en gobiernos buenos y en gobiernos malos. Como casi todos quienes transitamos por esto.

– Está bueno que antes de que te caguen a piedrazos decir “bueno mirá, yo pongo el escudo”.

Es que en realidad no tengo que poner un escudo, yo cuento cual es mi trayectoria, que es lo que yo hice, y ahí está mi experiencia, están mis aciertos y mis errores que los tenemos todos, y están mis propuestas. Y a mí me parece que en la vida, por supuesto que vos no podes estar con gente que no tenga honorabilidad, que no tenga transparencia, pero siempre es importante ver hacia dónde vamos, no de dónde venimos. Porque todos venimos de algún lado, siempre hay que ver hacia dónde vamos. Siempre, insisto, como te dije antes, con gente honorable y transparente.

– Hace un tiempo se filtró que un ex ministro de De La Rúa podía ser tu segundo en la fórmula,  y mi inquietud va en la misma línea de lo que te digo, si suma y cómo tomás el hecho de poder incorporar gente que está encasillada en una cuestión. O sea, hablar de la gestión de De La Rúa es hablar de algo nefasto…

Yo no comparto lo que vos decís. Vos hablas de Delich. Delich fue ministro de educación del gobierno de De La Rúa. Es un tipo prestigiosísimo. Lo único que podes escuchar de Delich son elogios. No va a estar en la fórmula mía. Lo habrás escuchado vos porque es una de las personas que está en el grupo de River de Todos. No es que vaya a ser candidato a vicepresidente, pero si forma parte del grupo de gente. Justamente es River de Todos. Nosotros no hacemos diferencias aparte no nos importa la política nacional en River de Todos. Nosotros somos un proyecto que estamos enfocados en dirigir a River. Un proyecto a cuatro años, mínimo. Un proyecto a mediano y largo plazo. Esta elección que hay ahora en diciembre, es un primer escalón en un proyecto, en el cual nosotros queremos diferenciarnos de las cosas que han pasado antes. En River, normalmente cuando hay una elección, el que gana administra y los que pierden se disgregan. Y nosotros queremos decir hay un día después, hay que seguir trabajando, hay que seguir preparándose, capacitándose y desarrollándose para cuando toque ser el gobierno mayoritario, poder hacerlo de la mejor manera. Esto es lo que nos diferencia de los gobiernos anteriores.

-¿Qué pensás de la polémica que se abre con esto de querer mudar el Monumental?

Un disparate. D’Onofrio tiro la idea como una alternativa. Me parece que la respuesta que recibió por parte de la comunidad riverplatense es unánime. El hincha de River está muy contento en el lugar en el que se encuentra el estadio. Me parece que el estadio sí hay que mejorarlo, ampliarlo y modificarlo en algunos aspectos pero en este lugar. Es como si yo te dijera que al Imperio Romano, se le hubiera ocurrido a algún emperador, derrumbar el Coliseo y hacerlo a cuatro cuadras. Una tontería.

– ¿Cómo se reforma el monumental? Que hay que hacerlo resulta una obviedad. El tema es cómo. ¿Ustedes tienen un proyecto o idea concreta? 

En esta nueva trayectoria que yo te cuento que tengo como dirigente de River, en la época de Davicce nosotros evaluamos algunas cuestiones. Una de las cosas que esta gestión tiene es que no ha hecho obras. Otras gestiones anteriores han hecho obras. Con Davicce hicimos el techado de la pileta de River corredizo, hicimos el predio de Ezeiza para entrenar, un terreno que River consiguió en aquel momento, hicimos un montón de obras, el cine que ahora no se usa. O sea, cada gestión trata de hacer una obra. Ésta última gestión no ha realizado obras en River. En cuanto al estadio propiamente dicho, por supuesto que se puede hacer. Por supuesto que hay propuestas para hacer. Si vos me preguntas si yo tengo un proyecto, a nosotros no nos toca gobernar en este momento y nosotros no podemos hacer un proyecto con el arquitecto puntualmente. Sí tenemos ideas, sí hemos conversado con profesionales de la materia, lo hemos conversado en otras gestiones que yo participé. Por ejemplo, el techado del estadio es una cosa que ya la evaluamos en otra oportunidad, no es tan sencillo.

-O sacar la pista y poner una tribuna más…

Eso sí, eso es viable. Techar el estadio es más dificultoso.

-¿Por qué?

Por dos cosas, primero porque tenes que hacer una estructura que tenga el techo por afuera de las tribunas, porque las tribunas no están preparadas para el peso que implica un techo. El segundo tema es que es muy costoso techar el estadio. Y cuando vos haces una ecuación acerca del costo-beneficio, en realidad el clima de Buenos Aires no justifica gastar semejante dinero para techar el estadio. Sí se justifica hacer esa tribuna de más porque hay gente que quiere venir y no tiene lugar. Pero si vos tenes que invertir, tenes que pensar en lo que es útil. En el mundo, los estadios techados funcionan mucho en los lugares donde el clima es hostil, donde hay nieve o tenes problemas climáticos, que si no tuvieras techo tendrías que re programar partidos, con el costo que tiene. La verdad que Buenos Aires no tiene un clima de esas características. Puede resultar cómodo pero si vos miras el costo-beneficio, yo me concentraría en sacar la pista de atletismo y hacer una tercer bandeja, bajando el campo de juego, donde se pueden agregar 20 mil lugares más. Yo creo que tenemos que hacer más tribuna, que tenemos que mejorar los sistemas adicionales de servicio, como los baños, las escaleras, poner escaleras mecánicas. Encarar la modernización del estadio por ese lado. Yo no me concentraría en el techo, me concentraría en baños como la gente, escaleras de acceso más cómodas, la mayor capacidad, el sistema de confort, los servicios que se prestan de venta de merchandising o de comida y después la tecnología. La tecnología que tiene que ver con internet, la tecnología para la prensa que viene, para el propio espectador, que pueda acceder a todos los servicios. Todas esas cosas me parece que son donde vos podes encarar la mejora del monumental que es necesaria y que es bienvenida y que el socio y el hincha lo quieren.

– A D’Onofrio se le critica el hecho de que se haya ‘corrido’ de la relación con AFA, ¿Vos cómo ves esa cuestión?

Creo que está bien criticado. No está nada bien que River no tenga representación en el Comité Ejecutivo de la AFA. Es una cosa inédita, nunca ocurrió. River ha sido vicepresidente primero histórico de la AFA y me parece que no fue un acierto lo de D’Onofrio.

-¿Cómo se explica esa ausencia? 

Él eligió no acompañar a esta gestión que se impuso en la AFA. Me parece que le faltó cintura. Pero vos podes ir viendo en algún punto las etapas. La AFA tuvo una situación compleja, una elección que terminó graciosamente en un empate cuando los que votaban eran número impar. Pero me parece que vos podes elegir un camino y decir ‘esta propuesta no’, eso es válido. Pero al final del partido, cuando hay una lista única, aunque vos no tengas pura coincidencia, lo podés contemplar. No puede ser que River, el club más importante de la Argentina, el club más importante del mundo te diría, que no tenga una silla de trascendencia y participación de las decisiones del fútbol argentino. Me parece un error.

-Otra cosa que se le critica a D’Onofrio es la figura de Francescoli, ¿Cuál es tu evaluación sobre la gestión de Enzo en general?

Me parece que la gestión del fútbol de River ha sido un éxito en este período. Esto implica jugadores, técnico, mánager y dirigentes. Todos son patas de una mesa, todos aportan. Cuando yo te digo que la gestión me pareció exitosa es porque los resultados lo demuestran. Hay que construir sobre los aciertos del otro y esto es un acierto. Ha habido errores, todos los cometemos. Lo que está haciendo Francescoli en River es correcto. Siempre se puede mejorar, no creo que sea cambiando la persona. Por supuesto que hay errores. En cuanto a las adquisiciones de jugadores hay algunas que son acertadas y otras que no. En este caso tengo que ser muy sincero, por más que haya un proceso electoral uno no puede criticar porque sí. Es fácil criticar las adquisiciones con el diario del lunes, lo interesante es ver cuál es el proceso de incorporación. River ha dejado de comprar masivamente, ha tratado de ser más preciso y ha errado, pero es muy difícil no errar en algunos aspectos porque vos lo haces con buena fe. No todos se adaptan a la camiseta de River, ni tienen la personalidad. Un error es encapricharse en comprar un jugador lesionado. Más allá de las veces, una o dos. Es conceptual. Arriesgaron demasiado. No debe hacerse. 

Hubo otros aciertos como los de Alario y Scocco, que fueron extraordinarios. Pero también hubo errores en cuanto a varios jugadores que quedaron libres y eso no debió haber ocurrido. Hubo una inexperiencia. Quienes acompañaron a D’onofrio no supieron mostrarle que esas cosas hay que contenerlas con más anticipación porque después se te vienen encima. Pero la falla fue general. De los que manejaban el fútbol y de quienes debían advertirle a quienes conducían que esto podía pasar, los que tenían que controlar. 

¿Qué opinás del caso Alario? 

Está en discusión la plata que le va a dejar. River no vendió a Alario, él rescindió el contrato. La ley actual obliga a que existan las cláusulas de rescisión. D’onofrio dice que él no se podía ir en ese momento, pero se fue, aprobado por la fifa y está jugando en Alemania. Alario pagó un dinero en resarcimiento a River por no cumplir con su contrato. River tenía un porcentaje del jugador. De esa cláusula de rescisión, hay que pagarle una parte a otro club? Yo tengo mis serias dudas. Porque River no lo vendió. Recibió una indemnización por una rescisión. Es un tema para debatir juridicamente. Creo que River va a ir por quedarse con el 100%. 

¿Y vos estas dudas las planteaste a la Comisión Directiva?

No, porque no estoy adentro. Si nos votan, vamos a poder plantearlas. Pero hoy la minoría estos temas no los estudia. Nosotros sí y existen muchas dudas. 

 

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